La Coctelera

La ciudad de los teclados infinitos

De Egon Blant (Versión Alfa) Ralph Berko

25 Septiembre 2006

El hombre elefante

Pocas historias hay más tristes que la de Joseph Carey Merrick, mundialmente conocido como El hombre elefante.Vivió entre 1862 y 1890, padeciendo todo tipo de abusos y crueldades debido a su malformación, la más acusada y terrible de las que se tiene constancia.Merrick fué recordado, por los que verdaderamente le conocieron, como un hombre bondadoso, sensible y lleno de fuerza de voluntad.
Sir Frederick Treves, Cirujano Jefe del Hospital de Londres, fué quién más le ayudó.A través de la Princesa de Gales y el Duque de Cambridge consiguió para Merrick un alojamiento permanente en el Hospital de Londres.
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"Una cosa que siempre me entristeció de Merrick era el hecho de que no podía sonreír.Fuera cual fuese su alegría, su rostro permanecía impasible.Podía llorar, pero no podía sonreír."
Frederick Treves

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A pesar de su dramática enfermedad, Joseph era un hombre amable y educado.Él mismo explica su vida en una breve autobiografía que dejó antes de morir.
Refiriéndose al comienzo de su mal, escribió:
"No se notaba mucho cuando nací, pero comenzó a desarrollarse a la edad de 5 años. Fui a la escuela como cualquier niño hasta que tuve 11 o 12 años, cuando me ocurrió el más grande infortunio de mi vida."
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Merrick se refiere a la muerte de su querida madre, Mary Jane Potterton.
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"Descanse en paz.Fue muy buena conmigo. Luego de su muerte, mi padre, desafortunadamente para mí, se casó con su casera. De ahí en adelante nunca volví a tener un momento de tranquilidad. Ella tenía hijos propios, y en parte a causa de mi deformidad, se encargó de convertir mi vida en una miseria total. Rengo y deforme como soy, me escapé de casa dos o tres veces. Supongo que mi padre conservaba aún una chispita de amor paterno por mí, porque me obligó a regresar a casa".
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El nombre de la madrastra era Emma Wood Anthill.
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"Cuando yo tenía 13 años, ella hizo todo lo posible para conseguir que yo saliera a buscar trabajo. Obtuve un empleo en la fábrica de cigarros Freeman y trabajé allí por unos dos años. Luego, mi mano derecha comenzó a crecer, hasta que se volvió tan grande y pesada que ya no pude liar los cigarros, y tuve que irme. Ella me mandó por toda la ciudad para buscar trabajo, pero nadie quería contratar a un rengo deforme. Cuando volvía a casa para comer, ella solía decirme que había estado vagando y no buscando empleo. Se mofó tanto de mí, se burló y me despreció de tal manera, que dejé de regresar a casa a las horas de las comidas. Allí me quedaba solo, en las calles, con el estómago vacío, con tal de no regresar para soportar sus pullas. De lo poco que yo comía, medias raciones y platos casi vacíos, ella igualmente me decía: ´Es más de lo que te mereces. No te has ganado esa comida´. Incapaz de encontrar empleo, mi padre me consiguió una licencia de buhonero y comencé a recorrer las calles como vendedor ambulante ofreciendo telas, géneros y pomada para zapatos. Al ver mi deformidad, la gente ni siquiera me abría la puerta ni escuchaba mis ofertas. Como consecuencia de mi enfermedad mi vida seguía siendo una miseria perpetua, de modo que me escapé de nuevo de mi casa e intenté salir a vender por mi propia cuenta. Para esos tiempos mi deformidad había crecido a un grado tal que ni siquiera podía recorrer la ciudad sin que las multitudes se reunieran a mi alrededor y me siguieran por todas partes".
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A partir de entonces en su camino no encontró más que soledad, dolor y maltrato.Ya de mayor, una vez alojado en el Hospital de Londres y bajo la protección de Frederick Treves, pudo disfrutar de una época de tranquilidad.Pero su enfermedad siguió avanzando y el 11 de Abril de 1890 sufrió un dislocamiento cervical y asfixia, provocado por el enorme peso de su craneo.Falleció a los 27 años.

En uno de sus últimos poemas expresó:
"Es cierto que mi forma es muy extraña,
pero culparme por ello es culpar a Dios;
si yo pudiese crearme a mí mismo de nuevo
me haría de modo que te gustase a ti.
Si yo fuera tan alto
que pudiese alcanzar el polo
o abarcar el océano con mis brazos,
pediría que se me midiese por mi alma,
porque la verdadera medida del hombre es su mente."

Joseph Merrick

Quiero recomendar la película de David Lynch, 'El Hombre Elefante' (1980), una de mis 100 favoritas y el mejor trabajo de su director, en mi humilde opinión.En un impresionante blanco y negro, Lynch logra acercarnos a la figura de John Merrick (cuyo verdadero nombre era Joseph) sin caer en el melodrama fácil.Todos los aspectos de esta obra me parecen extraordinarios y ya es considerada un clásico del cine.Fué su segunda película y demostró una madurez y talento poco frecuentes, virtudes que le elevaron al mayor de los prestigios como autor cinematográfico.

El próximo Festival de Cinema de Sitges le dedica un homenaje, al que espero asistir a partir del día 6 de Octubre.

Fragmento del film, con John Hurt interpretando a El hombre elefante:

- Enlace eMule de la película -
Datos sobre la biografía de J.C.Merrick extraídos de un artículo de Marcelo Dos Santos.

servido por egon_blant 11 comentarios compártelo

11 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Antonio Alviárez

Antonio Alviárez dijo

Mi Apreciado Amigo:
La leer tu post, vienen a mi memoria momentos en mi vida -no porque yo sea un hombre elefante- Sino que existe una fealdad que jamás será superada, porque esta no es visible a los ojos del mundo y es la falta de amor y de humanidad del ser humano que unidad a la crueldad en su momento, hacen una mezcla despiadada y sin sentido.
Parece que hemos evolucionado, hasta el día de hoy, y no somos de esta manera como en el film a ver en la calle a alguien con alguna deformidad; pero creo que hay muchas internas, las del espiritu que son peores que las primeras.
Un reflexivo post; muy conmovedor a mi parecer como médico.
Saludos Egon

26 Septiembre 2006 | 10:59 AM

mafaldas

mafaldas dijo

Me quedo con estas palabras: “No soy ningún monstruo, no soy un animal, soy un ser humano”. Es mucho más de lo que algunos podrían decir de sí mismos. Parece mentira que pese a lo evolucionados que estamos nos comportemos muchas veces como animales despiadados.

Enhorabuena por el post y el blog, saludos.

26 Septiembre 2006 | 02:03 PM

purpurannie

purpurannie dijo

creo que es una de las historias más tristes que he leído nunca...totalmente conmovedora, creo que me gustaría ver la peli...

no se puede comparar pero otro inadaptado del que me "enamoré" fue klaus kinski, si puedes léete su biografía: Yo necesito amor, no me acuerdo de la editorial pero no puede ser difícil de encotrar.

Así me gusta que remuevas lo más profundo de nosotros, nunca nos dejaras impasibles ya sea a través de la música o a través de las cosas que cuentas...

Gracias

26 Septiembre 2006 | 02:50 PM

pequeñoIbán!

pequeñoIbán! dijo

EStremecedor... como la película de Lynch, como las frases que reseñas, como tu necesaria atención sobre esta historia

Espero que todo bien... a ver si hablamos pronto y te cuento que tal San Sebastian, que últimamente te he leído poco... pero desde luego un plcer volver por aquí y encima encontrarme con esta historia que me enamora

Un abrazo

28 Septiembre 2006 | 02:18 PM

Lurdena

Lurdena dijo

Supe de este caso al ver la película que mencionas, sentí un gran impacto cuando descubrí que era un hecho real.

Un abrazo

28 Septiembre 2006 | 05:13 PM

Rosenrod

Rosenrod dijo

Si hay algo en la película que me emocionó profundamente fue la forma en que murió, ése entregarse al sueño como cualquier ser humano, esa última entrega para ser un hombre, aunque le costase la vida...

Maravillosa película. Gracias por recordármela.

29 Septiembre 2006 | 02:14 AM

Andrée-Liz

Andrée-Liz dijo

Mi director favorito de todos los tiempos es David Lynch. Impresiona saber que lo hizo después de Eraserhead, una película tan bizarra... tan lynchiana, la verdad.

Me conmovió la película y me conmoví nuevamente cuando leí tu post. Me sorprende la capacidad de resistencia que tenemos. Y lo crueles que podemos llegar a ser también.

Un beso para tí.

29 Septiembre 2006 | 03:01 AM

Elena

Elena dijo

Por su puesto, El Hombre Elefante es una película enorme que trata esa gran tragedia humana como es la de no saber ver que hay vida más allá del físcio. El hombre elefante, un tipo con mucha más clase y humanidad que la que demuestran la mayoría de personas que lo rodean.

Gracias por visitar mi blog, tú también estás agregado como "amigo". Por cierto, que si te gustan Afghan Wings, Screaming Trees, Alice in Chains etc. pásate por este foro: http://foros.riff-fanzine.com/. Te encantará.

29 Septiembre 2006 | 03:54 PM

msdalloway

msdalloway dijo

Resulta doloroso incluso leer el post cuando uno es capaz de desarrollar un mínimo de empatía ¿verdad? El poema, sobrecogedor. Pese a lo mucho que se repite que lo importante es el interior de las personas, la forma de ser, la bondad, etc., el cochino mundo siempre se ha dedicado a demostrarnos que no es así. Incluso hay experimentos de Psicología Social que demuestran que ya desde niños atribuimos a los guapos cualidades más positivas que a los feos. Es decir,que no sólo una persona fea va a sufrir por serlo, sino que además le vamos a colgar otras etiquetas como antipático, torpe, poco sociable, etc. La verdad es que el ser humano es el único que conozco que es CRUEL.

Gracias por el enlace y la recomendación cinematográfica.
Saludos.

29 Septiembre 2006 | 04:01 PM

Stavrogin

Stavrogin dijo

Conmovedora historia, y preciosa -aunque dolorosa- película. Para mí también es la mejor película de Lynch, seguida de cerca por Una historia verdadera.

La historia de Merrick es la eterna lucha entre el nosotros y los otros, entre lo "normal" y lo estigmatizado. Un caso del que siempre se puede aprender, porque a veces no basta con que los otros tengan cara de elefante para que los estigmaticemos.

5 Octubre 2006 | 10:29 PM

Egon Blant

Egon Blant dijo

Antonio Alviárez:
Ciertamente amigo...en buenos modales y cortesía habremos evolucionado, pero en cambio, nunca había sido tan habitual la hipocresía y el egoísmo en nuestra sociedad creo yo.Gracias Antonio.
Un abrazo Autor.

mafaldas:
Es que somos animales despiadados...aunque sé que suena muy pesimista tal afirmación, también digo que en el ser humano hay algo de divino, valga la paradoja y el comentario viniendo de un agnostico.
Gracias...intento escribir sobre lo que me interesa buscando además que pueda aportar algo a los demás.
Saludos!

purpurannie:
Te agradezco sin medida tu comentario.Dejar huella en los demás, es quizá una de las grandes aspiraciones de las personas...pero sólo la gente más inteligente lo consigue de manera positiva, a mi parecer...yo me conformo con recibir el cariño de mi familia y amigos...buenos amigos como tú.
La película la tengo en DVD, ya te la pasaré cuando quieras.
Un beso.

pequeñoIbán!:
Gracias...imagínate si a mí también me apasiona su historia, que hace años, durante una etapa larga creo recordar, no podía ver la película sin que me dejara aplastado.Aún me afecta su visionado, pero me quedo más 'entero'.Esta semana te escribo unas líneas
Un abrazo

Lurdena:
Y tan real...después de leer las palabras que dejó escritas, es imposible no reflexionar sobre nuestras vidas y las de todos.
Un abrazo Autora.

Rosenrod:
Es realmente hermoso el final...triste e inolvidable.Lo que no nos queda duda es que el concepto de 'Hombre', alcanza su más grande expresión en personas como Joseph Merrick.Muchas Gracias a tí.
Un saludo.

Andrée-Liz:
Que pena no vivieras el homenaje que en Sitges, con motivo de su festival de cine fantástico, se le dedicó a David Lynch.
Te dejo un enlace de su web, seguro te encanta:
http://www.cinemasitges.com/es/
Otro beso para tí también.

Elena:
Muchas gracias por la recomendación.Aún no he tenido tiempo de entrar en el foro que me recomiendas, pero intentaré en breve pasarme por él pues me interesa mucho la buena música Rock.
Un saludo Elena !!

msdalloway:
No recuerdo quién dijo "En el físico está la mitad de nuestro destino"...o algo parecido.Totalmente de acuerdo con tu comentario...para mí un rasgo de madurez y sabiduría es no otorgar virtudes forzadas a personas agraciadas físicamente...pues he observado infinidad de veces que las personas más inteligentes no sucumben tan fácilmente ante la belleza física o carencia de ella.
Muy cierto...si uno mantiene el hábito de 'ponerse en la piel del otro'...recordar la historia de Joseph Merrick es una experiéncia muy emotiva.Gracias por tan interesante comentario.
Saludos.

Stavrogin:
Así es Stavrogin...y tus palabras me han hecho recordar el motivo por el cual, mi admirado Peter Gabriel, tituló uno de sus álbumes 'US'...'nosotros'...según él para recordar que no deberíamos hacer esa diferencia entre 'ellos' y 'nosotros'...sino englobarnos a todos en un sólo grupo de manera positiva...por desgracia muchas veces no es así como comentabas.Gracias por tu opinión.
Un saludo.

18 Octubre 2006 | 03:16 AM

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